Origen de la lasaña

La lasaña es posiblemente uno de los platos más populares de la cocina mundial. También es uno de nuestros platos preparados más exitosos, no en vano, disponemos de una amplia gama de lasañas congeladas, todas ellas deliciosas combinaciones de pasta fresca con riquísimos rellenos, desde los más tradicionales de boloñesa, a los más nuevos como el de 4 quesos o el vegetal.

Su nombre proviene del griego “lasanon” a través del latín “lasanum” que hace alusión al envase o cazo en el que se acostumbraba cocinarla.Probablemente la gran mayoría cree que la lasaña es un plato originario de Italia y quizás se sorprendan al leer que este emblemático platillo apareció por vez primera en la antigua Grecia y de allí que su nombre derive del término griego lagano con el que se denominó inicialmente a las pastas. Quizás en aquel entonces la receta no era propiamente la que hoy conocemos, pero si consistía en capas de pasta rellenas con carne.

Por muchos años y en varios países del mundo se han disputado la nacionalidad y origen de la lasaña. Italia por su parte afirma ser la cuna de esta preparación aunque todo parece indicar que allí solo se perfeccionó la receta. En  Gran Bretaña se encontraron registros en un libro de concina de una receta de este delicioso plato que se remonta al año 1390 y gracias a lo cual se autoproclaman como sus creadores.

Si nos fijamos en la etimología del nombre que recibe este plato, todo nos indica que se originó en la Grecia antigua en la que se preparaban sábanas de pasta con salsa y en la cuales se habría inspirado la versión actual griega de la lasaña que recibe el nombre de pattisio.

Alrededor del año 1200 se encontraron registros de la lasaña en las obras de escritores y poetas italianos, sin embargo, no fue sino hasta mediados del siglo XVII cuando apareció tal  y como se conoce y degusta hoy en día en muchas meses y hogares de diversos países del mundo.